El consumo de alcohol y drogas en Perú se acentuó durante la pandemia de COVID-19. Según información ofrecida por voceros del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado (INSM), en base a estudios poblacionales hechos por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y Devida, en 2022 hubo un incremento de alrededor de 65% en los casos atendidos y diagnosticados de adicciones en el país.
Lamentablemente, pasamos de 46,090 atenciones de casos con diagnóstico en 2020, a 70,972 atenciones en 2022. Hacia finales de 2023, un 35% de la población peruana tuvo un problema de consumo problemático de alcohol sin reconocerlo, mientras que entre un 8 a 10% ya presentaba dependencia a esta sustancia adictiva.
Varios especialistas advierten que el consumo de drogas y alcohol conlleva a problemas severos de salud mental que pueden desencadenar en trastornos como ansiedad, depresión, adicciones a otras drogas, e incluso hasta atentar contra su vida.
¿Cuáles son los indicadores post pandemia? ¿Habrá reducido el consumo de drogas y alcohol en el país? Lo cierto es que la tarea es ardua y permanente. Es un problema social que impacta negativamente en la sociedad, ya que también configura un detonante para la creciente delincuencia, que cada vez usa más a los menores de edad, hasta hace poco inimputables, para cometer sus fechorías.
«La «pandemia de las drogas», como podríamos calificarla, lamentablemente está presente en todas las regiones del país».
Giovanni Salvador, representante de Centro Victoria
Los datos mostrados evidencian lo vulnerable que es nuestro país al consumo de drogas. ¿Están expuestos nuestros hijos y, quizá, hasta nuestros nietos? ¿Cuántos jóvenes están vilmente «enganchados» en estos vicios, muchos de ellos siendo tentados por personas inescrupulosas en diferentes espacios como universidades, institutos, centros de trabajo y en los mismos barrios en los que viven?
La «pandemia de las drogas», como podríamos calificarla, lamentablemente está presente en todas las regiones del país, no solo en Lima Metropolitana.
La pregunta cae por sí sola: ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Existen programas estatales o de la sociedad civil para combatir estos vicios? El Estado peruano debería fomentar en colegios y universidades charlas de prevención. No solo es responsabilidad de las familias peruanas luchar contra esta mal.
Pero, en este contexto, es necesario recordar que no estamos solos. Gracias a instituciones como Centro Victoria del Perú se está enfrentando esta problemática desde la raíz. En los últimos 40 años, esta institución ha ayudado a más de 300,000 peruanos, reinsertándolos en sus familias y hogares, con un poderoso lema: “el adicto sí cambia, gracias al poder de Dios”.
Centro Victoria del Perú ha incentivado a más de 700 voluntarios a salir a las calles de Surco, Miraflores, San Isidro, La Molina a manifestarse en contra de las adicciones y, al mismo tiempo, unirse a una red de ayuda solidaria, a través de la Colecta Pública Nacional Lucha contra las Drogas, que se realizará este 26 y 27 de junio.
Muchos de los voluntarios son profesionales, trabajadores, amas de casa, estudiantes y familias enteras que no tienen integrantes consumidores, pero sí han visto de cerca el grave daño que origina el involucramiento con las drogas y las adicciones. Todos ellos se unieron simplemente por el hecho de ver a un Perú sin drogas, creyendo y procesando que esta misión es responsabilidad de todos.
*Giovanni Salvador es representante de Centro Victoria.
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