Según datos de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), hay más de 90 mil vehículos con más de 15 años de antigüedad que circulan o permanecen abandonados en las calles y depósitos de Lima.

Por: Ángel Sánchez Lázaro

En algún momento del día, quizá camino al trabajo o esperando en una esquina, ¿ha notado un carro estacionado con el parabrisas roto, la pintura descascarada y los neumáticos al borde del colapso? O peor aún, ¿se ha topado con una combi repleta de pasajeros expulsando una densa humareda negra, como si pidiera auxilio? Esa escena no es aislada ni excepcional: es Lima. Y detrás de cada uno de esos vehículos vetustos hay una amenaza latente contra la salud y el medio ambiente.

Mientras más de 90 mil vehículos con más de 15 años de antigüedad circulan o permanecen abandonados en las calles y depósitos de la capital, apenas 240 de ellos han sido destruidos oficialmente por el Estado entre 2022 y 2024, según datos de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) a los que tuvo acceso Página Doble.

El crecimiento del parque automotor ha sido explosivo. En el año 2000 se vendieron alrededor de 14 mil unidades nuevas. Para el 2019, esa cifra se multiplicó por 12, superando las 168 mil unidades. Sin embargo, ese crecimiento vino acompañado del envejecimiento del parque vehicular: hoy, la edad promedio de los autos en el país es de 14 años, cuatro más que el límite recomendado por estándares internacionales.

Este envejecimiento no es un simple problema técnico. Los vehículos más antiguos consumen más combustibles fósiles y emiten una mayor cantidad de gases contaminantes. De hecho, según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), el 58% de la contaminación del aire en Lima y Callao proviene del parque automotor. En paralelo, EsSalud reportó en 2024 más de 966 mil casos de infecciones respiratorias agudas, muchas de ellas relacionadas con la mala calidad del aire.

Lima, según el ranking global de calidad del aire, ocupa el puesto 33° entre las ciudades más contaminadas del mundo, con niveles alarmantes de partículas PM2.5 que comprometen la salud de millones de personas.

Frente a este panorama, la congresista Magaly Ruiz, de Alianza Para el Progreso (APP), presentó un proyecto de ley que busca establecer disposiciones para la declaración de abandono de vehículos bajo la modalidad de chatarreo obligatorio. El objetivo es destrabar los procesos administrativos que hoy impiden una eliminación eficiente de vehículos inservibles, considerados una amenaza ambiental, sanitaria y urbana.

En la exposición de motivos del proyecto se señala que, actualmente, el Estado debe destinar hasta S/ 1,215 por vehículo solo para declararlo en abandono, y se necesitan 56 días hábiles para completar ese trámite por unidad. “Esto es insostenible y va contra derechos fundamentales como la salud y un ambiente limpio”, sostiene el documento.

La propuesta legislativa plantea modificar el Decreto de Urgencia N.º 019-2020 para introducir una serie de reformas. Entre ellas, reducir los plazos administrativos de 30 a 15 días hábiles para que un propietario pueda reclamar su vehículo internado, permitir que las notificaciones se realicen vía plataformas virtuales para reducir costos de publicación física y, además, establecer que todo vehículo declarado en abandono con más de 15 años sea chatarrizado automáticamente.

Finalmente, se contempla la creación de una mesa técnica intersectorial que integrará al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), la SUTRAN, la PNP, la Superintendencia De Transporte Terrestre De Personas, Carga Y Mercancías (SUNARP) y el Sistema de Administración Tributaria (SAT), con el fin de coordinar acciones conjuntas que permitan agilizar la identificación, retiro y destrucción de los vehículos obsoletos.

¿Será suficiente para limpiar las calles de Lima y mejorar la calidad del aire? La propuesta está sobre la mesa. Ahora le toca al Congreso decidir si acelera o frena esta iniciativa.

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